Ni la muerte nos va a separar; Desde el cielo te voy a alentar.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Las Pastillas.

Ninguno de los dos creía en el destino, y este se vengó para hacerse notar. Les va poniendo más piedras en el camino, pero yo me juro fiel testigo de esa magia, que ellos seguirán compartiendo eternamente. (Historias).

La imitación es el peor suicidio, teniendo en cuenta, que morir nos vamos a morir igual. (Me juego el corazón).


Ni los del borda hacen las cosas que hace más de un cura. Hasta en el cielo debe haber, una que otra injusticia. (Desde la postura).


Por guita baila el mono, y vos no tenés swing. (Desde la postura).


Como primera condición ser bien humilde. (Leer y escribir)


Entonces yo les comento, que vos derrochas dulzura, y ese rasgo en tu hermosura, produce una envidia sana. (Ojos de dragón)


Me enloquece tu mirada, me atropello con tus labios. (Ojos de dragón).

sábado, 18 de agosto de 2012

Me van a tener que disculpar. Eduardo Sacheri.

A: Diego Armando Maradona.

Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones convenidas por todos. Seamos más explícitos. Si  quiere ser un  coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, con la misma e idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo. 
Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el sólo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica. 
Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantendo que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota. Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome. 
No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa. 
No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche. 
Él no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle. 
Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para enzalzarlo hasta la estratósfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos, los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores. Nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además, con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto. 
Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso, y digo alguna sandez al estilo de «y, no sé, habría que pensarlo»; o tal vez arriesgo un «vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta». Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones. 
Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales. 
Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como lo hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances, esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la cual mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta hoy, he mantenido en secreto. Un pacto que puede conducirme (lo sé), a que alguien me acuse de patriotero. Y aunque yo sea de aquellos a quienes desagrada la mezcla de la nación con el deporte, en este caso acepto todos los riesgos y las potenciales sanciones. 
Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del cual no debió moverse, porque era el exacto sitio en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí. Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos. 
Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta. Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumuladas en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, porque estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio «te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros». 
Así que están ahí los tipos. Los once nuestros y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol. 
Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va este tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y aunque sea les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio. 
Hasta ahí, eso solo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga bueno, es suficiente, me doy por hecho, hay más. Porque el tipo además de piola es un artista. Es mucho más que los otros. 
Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndoseal calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero sí sienten un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante. 
Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar [/align]al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y que las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar los ojos al cielo. Y no sé si él lo sabe, pero hace tan bien en mirar al cielo. 
Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre, en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable. 
Así que señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que se supone debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra. Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de ese presente perfecto, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida. Yo conservo el deber de la memoria. 

sábado, 4 de agosto de 2012



Carpe Diem.

Mas que una frase, una forma de vida...
De alguna manera ser tu mismo, afrontar ese reto diariamente, parece algo sencillo, pero muchas veces choca con nuestro deseo de ser aceptados, las presiones a las que nos somete el entorno, las presiones a las que nos sometemos nosotros mismos, los miedos, el temor a equivocarse y tantas otras cosas con las que luchamos a diario.
Pero el problema real es que cada vez que escoges no ser tu mismo, cada que vez que reniegas de ti, todas y cada una de esas veces, estás cortando algo esencial de ti mismo, estás reprimiendo una parte de tu ser, estás ahogando alguna cosa que pugna por salir. Y por mucho que logres la aceptación externa, de poco te servirá si no logras la única y verdadera aceptación posible: la aceptación interna.Y una vez tu te aceptas, todo lo demás es adicional.
Puede no ser fácil conseguirlo, puedes ser que tengas que romper esquemas y limitaciones, verte obligado a mirar las cosas desde otra perspectiva, recibir alguna crítica externa, pero si no tienes libertad interna, ¿qué otra libertad quieres tener?
Y ¿sabes lo más curioso? En contra de lo que a veces pensamos las personas que suelen gustarnos más son aquellas que son ellas mismas, que percibimos como auténticas, que sentimos que son congruentes. El modo de vivir ese carpe diem, sólo tu puedes saberlo,es básicamente estar viviendo en el aquí y ahora, estar haciendo lo que realmente deseas hacer o disfrutando del momento simplemente porque es “tú momento” y una vez pase habrá desaparecido para siempre. 
Así que ¿eres quién realmente deseas ser? ¿vives cada instante como si fuera el mejor de tu vida?



[Sacado de otro blog.]

jueves, 26 de julio de 2012

Te mandas de una, de cabeza, a la pileta sin saber cuanta agua tiene.. Y después caes en la cuenta de que no sabes si era lo mejor, sin embargo no vale la pena arrepentirte, si en ese momento hiciste lo que sentías.
Ahora tenes que evaluar los puntos a favor y los puntos en contra. Quizás son la misma cantidad y algunos valen más que otro, sin embargo estoy segura que la solución es volver a hacer lo que sentís. Pero.. que complicado elegir entre una amistad o algo más, que ni siquiera sabes a que va a llegar.


Y otra vez, como dicen Las Pastillas del Abuelo: día a día, tarde a tarde, noche a noche, tiempo al tiempo mi aaaamor..

martes, 24 de julio de 2012

El ser humano debe aprender a no juzgar a las personas por su pasado, si estas en la vida de alguien es por un motivo. Alegrate de ser su presente y quizás su futuro, recuerda que el pasado siempre sera pasado, aprende a vivir los momentos que se te presentan, la vida es una sola y hay que vivirla. Las oportunidades no se presentan todos los días.

sábado, 7 de julio de 2012

"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes."   Jhon Lennon.

jueves, 28 de junio de 2012

¿Quién dice? Salta La Banca.

Acudí a tu auxilio de forma inmediata.
"Hola, qué tal?", tu sonrisa y perdí por goleada.
Te apoderaste al instante de mi ocio
Y al fin y al cabo, pude entender que hiciste negocio.
Una ráfaga de balas seductoras
No lograban vulnerar una coraza idiota
Y con mi seguridad ya en la miseria,
Fuimos por un café, juntos, los 3: Vos, yo y tu histeria.
Sin mucho más que hablar, nos despedimos.
Comprobé que ya era inútil extender ese partido.
Colgué los timbo y bajé la persiana,
sin embargo, tu auto estima cascoteó mi ventana.
Sugerías necesitar mi delirio.
Para ganar espacio, me mostré cual tipo tibio.
Empezó a inquietarte mi nueva conducta,
pero caí derrotado por tus brotes de astucia.
Me regalaste vacaciones en tu alcoba,
atrás quedó esa idiotez de dormir cola con cola.
Conocí los pechos más lindos del mundo.
Sobre gustos no hay nada escrito, pero sobre bustos:
Quién dijo que no se puede?
Quién dijo que no se puede combinar
inconstancia, inconsciencia y lealtad?

Que es imposible dar un paseo
un día a tu cielo, un día a mi infierno?
Estoy seguro, compañero,
y me juego mi alma loca,
que no debe existir boca
como esta, en el mundo entero.

viernes, 22 de junio de 2012

Hay que saber ser - Salta La Banca.


Las historietas, cubiertas por el polvo,
Descansan hoy en aquel armario.
Hoy sólo son dibujos, y mis héroes
Son los que puedo admirar a diario.
Quisiera saber si es frecuente encontrar
Al que lucha fomentando la bondad.
Y responde, siempre, con una sonrisa
Si se presenta una adversidad.
Tengo el placer de compartir mis andanzas
Con una guerrera, que con su corazón,
Da batalla. Y en un gesto de alabanza
Le muestro lo que siento en forma de canción
Hay que saber ser flor
Mientras vuelan guadañazos.
Ser princesa sin un rey
Que te estreche entre sus brazos.
Saber ser un ángel
En un infierno permanente
Ojalá que la vida
Me siga presentando gente
Con un grado mínimo de tu sensibilidad.
Para así poder creer que, aún hoy,
Puede haber honestidad.
Quienes entienden de lo que estoy hablando
Saben que este ser, de ojos esmeralda,
Tiene la capacidad de despertar
Un desfile de emociones en la espalda.
Porque, alguna vez, creyó tener su sol
y este se fue en busca de otro amor.
Y su alma, lejos de parecer hielo,
Ante la falta de esa luz, pensó:
"Por qué habría de angustiarme tras su ausencia?
Si aquel sol, como yo, se formó de nuestro amor"
Cerró la puerta con suma prudencia
Y espera otra estrella para fundir de a dos.

martes, 19 de junio de 2012

DESTINO


¿Quién escribe el destino? ¿Somos marionetas del destino? O ¿controlamos nuestras vidas?Cada día avanzamos en nuestra vida, inocentemente, mientras la trama se va entrelazando, mientras el destino se va configurando…Podemos cambiarlo, pero tarde o temprano, el destino viene a buscarnos….

El destino es como un ejército de hormigas laboriosas. Miles de hormiguitas haciendo su parte del trabajo. Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos. El destino es una gran chef que mezcla los ingredientes preparando el plato que tiene para nosotros. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas. Dormimos, amamos, trabajamos o cantamos ajenos a los que el destino escribió para nosotros…¿Quien escribe el destino? ¿Nosotros? ¿Alguien? ¿Un dios? ¿Varios? ¿Nadie? ¿Todo es azaroso?. Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invencibles, y solo somos marionetas del destino…En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino este el que viene a buscarnos tarde o temprano…El destino es como un señor muy viejo y sabio, es un profesional de todas las profesiones. El destino a veces es realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacia donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente. El destino es un gran ingeniero. Hace grandes construcciones, joyas de ingeniería. Con paciencia milenaria construye castillos inmensos. Cuida cada detalle, encaja las piezas con precisión, pero, el destino construye sus castillos con cartas de mesa. Una mala movida, una sola carta que se saque y el castillo colapsa.El destino es estratega. Mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero…El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo. Puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad, y la debilidad del destino, son las acciones humanas. Eso, es lo único que puede cambiarlo como una simple piedrita verde puede debilitar a Superman, lo único que puede cambiar el destino, son las acciones humanas…Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro, pero en definitiva, lo que deba ser, será.

Stop crying your hear out. Oasis


Haz Que Tu Corazón Deje De Llorar
Mantente arriba aguanta
No te asustes
Tu nunca cambiaras lo que ha sido y fue
Puede tu sonrisa (puede tu sonrisa)
Brillar (brillar)
No te asustes
Tu destino puede protegerte
Porque todas las estrellas
Se estan desvaneciendo
Solo trata de no preocuparte
Las veras algun dia
Toma lo que necesites
Y se como tu eres
Y deja de hacer llorar a tu corazon
Levantate (levantate)
Vamos (vamos)
¿Por que te asustas? (Yo no estoy asustado)
Tu nunca cambiaras Lo que ha sido y fue
Porque todas las estrellas
Se estan desvaneciendo
Solo trata de no preocuparte
Las veras algun dia
Toma lo que necesites
Y se como tu eres
Y deja de hacer llorar a tu corazon
Porque todas las estrellas
Se estan desvaneciendo
Solo trata de no preocuparte
Las veras algun dia
Solo toma lo que necesites
Y se como tu eres
Y deja de hacer llorar a tu corazon
Todos nosotros somos las estrellas
Nos estamos desvaneciendo
Solo trata de no preocuparte
Nos veras algun dia
Solo toma lo que necesites
Y se como tu eres
Y deja de hacer llorar a tu corazon ...


Nuevos Caminos..

Para encontrar un nuevo camino hay que salirse de la huella y dejar el caminito seguro por el que andamos siempre, y animarse a lo nuevo, al peligro de lo nuevo.Un camino nuevo tiene sobre todo dudas, miedos, preguntas. Un camino nuevo solo nos dice que nos llevará a un lugar nuevo, mejor o peor, pero eso no lo sabemos.Un camino nuevo te puede llevar hacia un tesoro o hacia un abismo, nunca se sabe. Atrae el tesoro y da miedo el abismo. ¿Qué vas a hacer vos? ¿Te animarás?Uno cree que llega a nuevos caminos pero la realidad es que los caminos nuevos llegan a vos.Si queres que pase algo distinto tenes que hacer algo distinto. Si queres llegar a un lugar nuevo tenes que tomar un camino nuevo.Avanzar sin saber a dónde llegaremos, eso es lo que asusta y atrae de los nuevos caminos.

El Inconsciente.

El problema del inconsciente es que es un lugar al que va todo lo que queremos olvidar. Cuanta más fuerza hacemos por reprimir, más inquieto se vuelve el inconsciente.Es curioso, si queremos llegar a esa zona profunda la puerta se cierra, pero si queremos darle la espalda ella viene a buscarnos.¿Cómo se abre la ostra para llegar a la perla? ¿A la fuerza?Tal vez es más como un alcaucil o una cebolla, con paciencia, quitando suavemente capa por capa.El inconsciente nos protege. Se ocupa de todo aquello que nos resulte intolerable, de todo lo que nuestra consciencia no quiere enfrentar.El inconsciente te trae un mensaje: existo, y soy tu verdadera identidad.

Creer es Crear!


CREER ES CREAR!
De repente, si creo en Dios, existe. Y si alguien a mi lado no cree en Dios, no existe, en su mundo, tan legítimo como el mío. Yo creo que, en cuanto a creer en Dios, tal vez se haya focalizado mayormente en la segunda parte de la cuestión, Dios. Creando así cientos de guerras y disputas en busca de certezas, en lugar de creer conveniente poner el foco en la primer parte del asunto, creer.
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear mas confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.
Juan Piti Fernández

Sueños.


De eso se trata esta historia. De despertar, de distinguir entre la realidad y sueño.Si tu vida es sueño alguien se apodera de ella. Hay que distinguir entre vivir tus sueños y soñar con una vida irreal.Para despertar de ese sueño que nos anestesia hay que volver a creer. Despertar es salir de tu bunker, de esa habitación donde te encerrás para no vivir la vida. Despertar es romper la burbuja, salir de la placenta donde estamos tan cómodos. Despertar es aceptar que la vida a veces duele. La vida puede ser un sueño, un somnífero, una cárcel. Despertar es encontrar la llave.Cuando uno despierta de una pesadilla agradece que haya sido un sueño, pero cuando la vida te golpea desearías estar soñando. Podés no distinguir si estás despierto o dormido pero sabés perfectamente que es una pesadilla.Sin sueños, la vida no tendría sentido. Pero vivir en un sueño, en una ilusión, no es vivir. Vivir despierto significa que el dolor duela, sin anestesia, y que la felicidad nos mantenga con los ojos bien abiertos.La vida real, la de verdad, empieza cuando abrimos los ojos y dejamos de soñar.
Un sueño que te anestesia no puede ser bueno.Soñar a veces es una manera de no vivir. A veces soñamos que tenemos eso que en la realidad no podemos tener. ¿Quién quiere despertar de ese sueño?Un sueño hecho realidad es una contradicción. Un sueño es sueño, y la realidad es real.Es más fácil creer a alguien que te dice que va a estar todo bien aunque sea una mentira que a alguien que te dice la verdad aunque no sea tan soñada. Una realidad que duele se cura con más realidad, nunca con negación. Los sueños se rompen como un cristal ante la realidad.Los dulces sueños tienen un único objetivo, tapar lo amarga que puede ser nuestra realidad.Los dulces sueños están hechos de ilusión, de todo lo que no es real. Y la ilusión está hecha de dulce olvido, olvido de la amarga realidad.
No estás solo en este mundo. Lo que vos hacés afecta a los demás. No se puede actuar sin pensar en los demás. Cuando uno entiende que no está solo, todo cobra valor Cada decisión, cada error, cada si, cada no. Todo afecta a los demás. Aceptar que no estás solo es aceptar que ya no existe solo el "quiero", también existe el "debo", el "puedo", el "tengo que". Uno tiene que saber que si tira de un punto del tejido se desarman los otros, todos estamos hechos de la misma lana. Amar es pensar en los demás, es tenerles consideración, es que te acompañen en cada decisión. Estar solo es no pensar en nadie y que nadie piense en vos. Amar es olvidarse un poquito de uno mismo.

Mi vida según Las Pastillas Del Abuelo.


Usando solo nombres de temas de un artista responde las siguientes preguntas. Etiqueta a algunas personas, incluyéndome a mi. No podes usar la misma banda que yo, no se pueden repetir los títulos de las canciones ¡Es mucho mas difícil de lo que parece! Titula esta nota: '' Mi Vida Según (El nombre del artista que hayas elegido)''


Artista: Las Pastillas del Abuelo.



Sos hombre o mujer?: Clásica y Moderna.

como te describís?: Locura y Realidad.

Como te sentis?: Envuelto en Soledad. 

Como es el lugar donde vivis?:  Gobiernos Procaces.

Si pudieras ir a cualquier lugar, A donde irias vos?: El fondo de tu vida.

Tu mejor amigo es?: viejo karma. 

Como esta el clima?: perdido.


Hora favorita del dia?: 


Si tu vida fuera un show, Como se llamaria?: Viles 
medios.


Que es la vida para vos?: Viviré a conciencia esta lección.


Que queres en este momento?: Tener razón o ser   feliz? 


A que le tenes miedo?: Tiempos de Cambio.


Cual es el mejor consejo que te dieron?:  La experiencia.


Si pudieras cambiarte el nombre Como te llamarias?: Cerveza (?)


En q estas pensando?: Viejo.


cual es tu lema?: Saber cuando parar.


algo lindo q te hayan dicho?: Princesa.


un recuerdo: 


como te sentis cuando esa persona te mira?: Contra 
viento y marea.


 como se sintetiza tu vida?: Hasta acá nos ayudo Dios.


 que es lo que mas odias?: duda.

Sonreirle a la Vida.


Encontrarle un sentido a todo esto no es fácil. No es nada fácil, entender que necesidad tenemos de subirnos a un bondi lleno de gente, afixiándote de calor, aguantando olores, sin poder sentarte, después llegás al colegio o al trabajo, le ves la cara a esa persona que no te bancas, tenés que soportar a tu jefe o a tu preceptor que como tiene un mal dia tiene pasaje gratis para hacerte el día díficil, vas al búfet o a la confiteria y hacés una cola tremenda para comprar un alfajor y cuando lo compraste se te terminó el receso, salís y tenés que esperar el colectivo que tarda media hora más porque a algún inconciente se mandó a cruzar la barrera baja, el tren lo atropelló y se atrasó todo, subís al bondi y a los cinco minutos de que te sentás te parás indignado de la quinta fila de asientos porque nadie de los de adelante le dejó el asiento a una embarazada, o a un nene de cinco años, llegás a tu casa y tenés a tu mamá que te dice que le falta harina o a tu hijo que te pide que lo ayudes a hacer la tarea, te vas a acostar mirando un partido de fútbol y el equipo del que sos hincha pierde por goleada, y ahí decimos "qué día de mierda", "¿por qué a mí?", te estresa esa cotidaneidad, y no queres saber más nada con ir a trabajar o a estudiar, o con tomarte un bondi. Lo único que querés es irte a una cabaña alejada de la civilización y tomar mate en silencio o ir a mojarte los pies en el mar, pero ahí pensás y decís "es 23 de abril recién". Pero con el tiempo, con las malas pasadas o con las cosas muy buenas te das cuenta que hay miles de cosas para sonreir, y que muchas de esas cosas que no te dejaban hacerlo, no tienen importancia, y no tiene por qué quitarte esa sonrisa.
Entonces, tenemos que ir por la vida sonriendo, poner una mala cara si se atrasa el colectivo pero seguir sonriendo. Llorar si es necesario cuando tu equipo pierde o putear cuando tu ídolo se morfa un gol y después volver a sonreir. Agarrarte la cabeza si no te sale un ejercicio de matemática, y después sonreir. Quejarte si te duele la cabeza, pero sonreir. Sonreirle a un nene por la calle o a una señora grande, sonreirle al chofer del bondi cuando subís, sonreirle a tu vecino aunque no te lo banques.
Las pequeñas cosas y gestos cambian tu vida. Si vas por la calle a las siete de la mañana y pasa alguien y te dice "chau hermosa" te alegra aunque sea un ratito de la mañana, te hace sentir bien. Agarrar a un bebé a upa y que sonria te puede cambiar la mañana. Prender la tele y ver que una nena nació en medio de un terremoto te puede hacer sonreir.
Y si no tenemos un motivo especial SONREIR IGUAL. 
Porque cada uno con el tiempo le encuentra el gustito a vivir. A cada uno hay algo o algunas cosas que lo hacen feliz, capaz alguna vez lo haga enojar o entristecer, pero en otra ocasión te hace alegrar.
Que te mande un mensaje esa persona especial diciendo "¿como estás?", "suerte", "cuidate", o "un beso", eso también te hace sonreir.
Levantarse y cantar, tomarse unos mates, y reirse mirando la tele. Ir al colegio o al trabajo y sonreir, reirse, no perder la luz de la niñez jamás, disfrutar la vida, al máximo y con Toda la gente que nos interesa, porque nunca sabemos lo que puede pasar mañana. Abrazar, dar besos o "palmaditas en la espalda", algo que demuestre el cariño hacia el otro y aceptar que nos demuestren el cariño que sienten por nosotros.

Un poco de todo eso es la vida.

La soledad.

Como dice una sabia canción de la original Bersuit Vergarabat.. Por las noches la soledad Desespera.
Y sí, es así, tenés una gran familia, buenos amigos, tu pasión te da felicidad, ya sea la música, el fútbol, un equipo en especial de fútbol, lo que sea que te dé felicidad.. pero sin embargo, llega una noche en la que querés un abrazo, querés mirar una peli con alguien, querés un "buenas noches", o un "buenos días" al amanecer.. Y no lo tenés, quizás porque no se dió, quizás porque no lo supiste aprovechar, capaz porque no te animás a mostrar tus sentimientos, por lo que sea, siempre hay que intentar ver el vaso medio lleno, y seguir, siempre siempre hacia adelante, pase lo que pase, siempre con la cabeza en alto, nunca mirando hacia abajo, y meeeenos, hacia atrás.

jueves, 14 de junio de 2012

Carpe Diem.

Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. 
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y la poesía si pueden cambiar al mundo, porque pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión. La vida es desierto y es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa y tú puedes aportar una estrofa. 
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso, no te persignes, Huye..
"Emito mi alarido por los tejados del mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias, todos necesitamos aceptación.
Pero no podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en tí está el futuro, y en encarar la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.


GRACIAS BOCA.

Hay cosas que nunca van a cambiar. Hoy son todos de Boca, la Bombonera va a explotar. A mi, me emocionó volver a ser Campeones de Argentina el año pasado, y me emociona muchísimo el presente de este Boca, me emocioné con el gol del Pelado para pasar a Semifinales, me sigo emocionando; y me emociono por todo lo que sufrí estos años atrás, cuando Boca no pegaba una, cuando me iba a dormir llorando después de los partidos, cuando veía la cancha vacía.. Pero hay cosas que nunca van a cambiar. GRACIAS BOCA, GRACIAS POR TANTAS ALEGRÍAS, TRISTEZAS, con sólo ver a ese equipo salir a la cancha me haces feliz. Vamos por la Triple Corona, Vamos para volver a ser ese BOCA CAMPEÓN del 2000 hasta el 07/08. Siempre te voy a alentar, en las Buenas y en las Malas mucho más! ♥


¿Viviré a concienca esta lección?


Hola, qué tal, buenos días,
Vengo a hacer mi declaración.
Creo encontrar la salida
Porque sé que cuento con vos.
Aunque te culpe de todo
Y me enoje hasta sin razón
Tengo que darte la diestra
Siempre existe el mal menor. Viviré a conciencia esta lección.
Debemos cambiar de aire
Me dijiste hace ya un montón.
Siempre obstinado en mi parte
No quise darte la razón.
Claro está que no pifiaste
Y ahora el aire es mucho mejor.
Si acostumbrara a escucharte
No existiría esta canción.
Viviré a conciencia esta lección.
Y hoy, aunque llueva y yo no esté de humor
Sé que vas a estar siempre ahí dentro de mí
Empujándome a seguir,
Levantándome si caigo,
Viendo luz aún si muere el sol!!!
Mi intento de hacer las paces
Esta vez es en do mayor.
Tiremos juntos del carro
Que acá adentro estamos los dos.

Viviré a conciencia esta lección.

sábado, 9 de junio de 2012

La Vuelta al Mundo

No me regalen más libros
porque no los leo.
Lo que he aprendido,
es porque lo veo.
Mientras más pasan los años,
me contradigo cuando pienso.
El tiempo no me mueve,
yo me muevo con el tiempo.

Soy las ganas de vivir,
las ganas de cruzar,
las ganas de conocer
lo que hay después del mar.
Yo espero que mi boca 
nunca se calle,
también espero que las turbinas de este avión
nunca me fallen.
No tengo todo calculado
ni mi vida resuelta,
sólo tengo una sonrisa
y espero una de vuelta.

Yo confío en el destino
y en la marejada.
Yo no creo enla Iglesia
pero creo en tu mirada.
Tu eres el sol en mi cara
cuando me levanta,

yo soy la vida que ya tengo,
tu eres la vida que me falta.
Así que agarra tu maleta,
el bulto, los motetes,
el equipaje, tu valija,
la mochila con todos tus juguetes, y..

Dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo, 
darle la vuelta al mundo,
darle la vuelta al mundo.


La renta, el sueldo, 
el trabajo en la oficina,
lo cambié por las estrellas
y por huertos de harina.
Me escapé de la rutina
para pilotear mi viaje
porque el cubo en el que vivía
se convirtió en paisaje.
Yo era un objeto 
esperando a ser ceniza
Un día decidí
hacerle caso a la brisa.

A irme resbalando
detrás de tu camisa,
no me convenció nadie,
me convenció tu sonrisa.

Y me fui trás de ti
persiguiendo mi instinto,
Si quieres cambio verdado
pues, camina distinto.
Voy a escaparme hasta
la constelación más cercana,
la suerte es mi oxígeno,
tus ojos son mi ventana.
Quiero correr por siete lagos
en un mismo día.
Sentir encima de mis muslos
el clima de tus nalgas frías.
Llegar al tope de la sierra,
abrazarme con las nubes
sumergirme en el agua y ver
cómo las burbujas suben, y..

sábado, 21 de abril de 2012

Zafar. La Vela Puerca.

Soy de la cuidad con todo lo que ves 
Con su ruido, con su gente, consume vejez 
Y no puedo evitar, el humo que entra hoy 
Pero igual sigo creciendo, soy otro carbón 
No voy a imaginar, la pena en los demás 
Compro aire y si es puro, pago mucho más 
No voy a tolerar, que ya no tengan fe 
Que se bajen los brazos, que no haya lucidez.
Me voy, volando por ahí 
Y estoy, convencido de ir 
Me voy, silbando y sin rencor 
Y estoy, zafando del olor. 
Me encontré con la gente, que sabe valorar 
Que de turista en la capital,
han sabido vagar. Y no ha encarado al fin la cruda realidad 
De respirar hollín, de llorar alquitrán 
Y empiezo a envejecer, sudando mi verdad 
Criado pa´ toser, con mucha variedad 
Y adonde ir a parar, cargando con mi olor  
Deberíamos andar desnudos pa´ sentirnos mejor.