Ni la muerte nos va a separar; Desde el cielo te voy a alentar.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Algo mejor, algo peor. Callejeros.

Siempre tuve un defecto, no sé decir que no y pasadas las cuatro mi cara era un error, en trancado como un idiota fui con el moño en la cabeza buscando en esas tetas el calor para poder sobrevivir a la agonía de la noche, a la desdicha de sentirme un mercenario del alcohol y alejarme entre los gritos y los tragos otra vez solo, un perdedor. Salimos de aquella histeria hacia otro lugar huyendo de los colmillos de la soledad, regalado, ofrecí el sabor de aquellos que en albergues se hacen tibios y no llegan al orgasmo ganador, que ganador. Fue ahí q comprobé que siempre puede haber algo peor, fue así que comprobé que la angustia es prima de la desesperación y que a veces, tal vez, estar solo es mejor y que al cielo no se llega nunca de a dos. Me quedé dormido y con ganas de mear, no existe peor remedio que la enfermedad, fin del turno, lo molesto señor a este animal nocturo la mañana lo encontró, al huir sin higado, sin pecho y sin amor. Fue ahí que comprobé que siempre puede haber algo mejor, fue así que comprobe que la angustia es prima de la desolación. Fue ahi que comprobe que siempre puede haber algo peor, fue así que comprobe que la angustia es prima de la desesperacion y que a veces, tal vez, estar solo es mejor y que al cielo no se llega nunca de a dos.

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